Tratamos y pintamos barandillas de hierro, forja, acero y aluminio en balcones, terrazas, escaleras exteriores y rejas. Eliminamos el óxido, aplicamos imprimación antioxidante y esmalte de acabado duradero que protege el metal durante años frente a la intemperie.
Las barandillas de balcones, terrazas y escaleras exteriores están permanentemente expuestas al sol, la lluvia y la brisa marina. En la zona de Tarragona, la proximidad al Mediterráneo acelera la oxidación del hierro y el acero, provocando que la pintura se despegue y el óxido avance hasta comprometer la resistencia estructural del elemento. Un mantenimiento profesional periódico frena este proceso y devuelve a la barandilla su aspecto original.
Nuestro equipo está especializado en el tratamiento completo de elementos metálicos exteriores. No nos limitamos a aplicar una capa de esmalte sobre el óxido: eliminamos la corrosión hasta el metal sano, imprimamos con producto antioxidante de calidad y aplicamos el acabado final con la técnica adecuada para cada tipo de barandilla.
La forja artesanal es habitual en los balcones del centro histórico de Tarragona, la Part Alta y los edificios de principios del siglo XX en el Eixample. Estas barandillas tienen un valor estético y patrimonial que merece un tratamiento cuidadoso. Trabajamos cada voluta, cada balaústre y cada unión con cepillo de alambre y brocha de recorte, respetando los relieves decorativos y accediendo a las zonas más difíciles donde la oxidación se concentra con mayor intensidad.
Los edificios residenciales de las décadas de 1960 a 1990 en barrios como Nou Eixample, Sant Pere i Sant Pau, Bonavista o Campclar suelen tener barandillas de tubo de hierro con pletina horizontal o vertical. Estos diseños son más sencillos de tratar pero requieren igualmente un decapado correcto del óxido y una imprimación de calidad para que el esmalte agarre sobre la superficie metálica y no se despegue con los primeros meses de exposición.
Además de las barandillas de balcón, tratamos rejas de ventanas, cancelas de acceso, puertas metálicas y protecciones de seguridad. El proceso es el mismo: eliminación del óxido, imprimación y esmalte de acabado. En rejas que protegen ventanas de planta baja, aplicamos esmalte de color a petición del propietario o de la comunidad.
La clave de un tratamiento duradero está en la preparación. Primero retiramos la pintura suelta y el óxido superficial con cepillo de alambre, lija o amoladora según el grado de corrosión. Después aplicamos convertidor de óxido en las zonas donde el metal está picado pero no se puede lijar completamente. A continuación imprimamos toda la superficie con imprimación de fosfato de zinc o minio sintético, que crea una barrera química contra la futura oxidación. Por último, aplicamos dos capas de esmalte sintético para exteriores en el color elegido.
Muchos clientes aprovechan la renovación de las barandillas para pintar también la fachada del edificio. Si es tu caso, podemos coordinar ambos trabajos. Consulta nuestro servicio de renovar también la fachada del edificio. Para las estructuras metálicas de mayor envergadura en naves y locales, disponemos del servicio de tratamiento anticorrosión a escala industrial en naves con tratamiento anticorrosión a escala.
No pintamos sobre el óxido. Eliminamos la corrosión, imprimamos con producto antioxidante específico y aplicamos el esmalte de acabado. El resultado dura años, no meses.
Seleccionamos imprimaciones y esmaltes formulados para resistir la salinidad y la humedad ambiental propia de la costa tarraconense.
En barandillas de forja con volutas, balaústres y relieves, trabajamos cada detalle con brocha de recorte y cepillo de precisión para cubrir toda la superficie.
Protegemos con cinta y plástico las paredes, los marcos de ventana y el suelo del balcón para que la fachada no sufra salpicaduras ni manchas de imprimación.
Evaluamos el grado de oxidación de cada elemento metálico. Protegemos la fachada, el suelo del balcón y los marcos de ventana con plástico y cinta.
Retiramos la pintura suelta y la corrosión con cepillo de alambre, lija o amoladora. Aplicamos convertidor de óxido en las zonas de metal picado.
Aplicamos imprimación de fosfato de zinc sobre toda la superficie metálica, creando una barrera química que bloquea la oxidación futura.
Dos capas de esmalte sintético para exteriores en el color elegido. Retiramos protecciones y limpiamos la zona de trabajo.
El coste depende del número de balcones, el tipo de barandilla (forja decorativa o tubo simple), el grado de oxidación y la accesibilidad desde el interior o desde andamio.
Balcón estándar con diseño lineal
Balcón con diseño ornamental y volutas
Tratamiento completo de todas las barandillas
Tratamiento antioxidante y pintura de rejas
El estado del metal determina el trabajo de preparación necesario. Solicita tu presupuesto gratuito y evaluamos las barandillas in situ.
Con un tratamiento antioxidante completo y un esmalte de calidad para exteriores, las barandillas pueden mantener su aspecto entre 5 y 8 años en condiciones normales. En balcones orientados al sur con exposición directa al sol y próximos al mar, la degradación es más rápida y conviene revisar el estado cada 4-5 años. Si aparecen puntos de óxido antes de ese plazo, es mejor tratarlos puntualmente para evitar que se extiendan.
El sistema más eficaz para barandillas de hierro es la combinación de imprimación de fosfato de zinc como base y esmalte sintético para exteriores como acabado. La imprimación crea una barrera química que impide que el oxígeno y la humedad alcancen el metal. El esmalte añade protección física y aporta el color definitivo. Los productos "3 en 1" que combinan antioxidante y esmalte en un solo bote son más rápidos de aplicar pero ofrecen menos protección a largo plazo que el sistema de dos capas.
Cuando la oxidación es profunda, el primer paso es retirar toda la pintura suelta y el óxido superficial con amoladora o cepillo de alambre mecánico. Después se aplica convertidor de óxido en las zonas donde el metal está picado y no se puede lijar completamente. El convertidor transforma el óxido residual en una capa estable que sirve como base para la imprimación. A partir de ahí, el proceso sigue con la imprimación antioxidante y el esmalte de acabado habitual.
Si la pintura existente está en buen estado, sin ampollas ni desconchaduras, se puede limpiar la superficie, desengrasarla y aplicar directamente una imprimación de adherencia seguida del esmalte. Pero si hay óxido visible, pintura que se despega al pasar la uña o zonas abombadas, es imprescindible lijar o cepillar antes. Pintar sobre óxido activo solo disimula el problema durante unas semanas; la corrosión sigue avanzando por debajo y la nueva capa se despegará en poco tiempo.
Evaluamos el estado del metal, te proponemos el tratamiento adecuado y te damos un presupuesto cerrado con todo incluido.
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Carrer Joana Jugan, 6
43002 Tarragona, Tarragona
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